"Me emocioné como pocas veces" El legendario preparador entendió que lo homenajearon de más. Se mostró orgulloso por los alumnos de Industrial, habló de Olavarría, de las carreras ganadas con Roberto Mouras y el automovilismo actual. La nota de EL POPULAR Medios de diciembre de 2006.
Javier Torres / EL POPULAR
Reconocimiento a la trayectoria. El miércoles pasado los docentes y alumnos de la Escuela Industrial inauguraron el laboratorio de mecánica Omar Wilke, el legendario preparador del automovilismo argentino. Y dentro de los actos se puso en marcha el primer motor Fiat FIRE 16 válvulas 1.3 de última generación que ganó el establecimiento en el Concurso Proyecto Motor del programa Autotecnia TV.
Desde hace tiempo, grupos sucesivos de alumnos vienen trabajando en el diseño de un sistema de "geometría variable de levas" que el preparador llegó a supervisar.
A partir de ahora las labores se efectuarán en el nuevo laboratorio, que consta de un aula con biblioteca y computadoras para las clases teóricas y un taller con el motor Fiat FIRE montado para las prácticas.
"Es muy difícil lograr apoyo del Gobierno para estas cosas pero sigan adelante", dejó como mensaje el hombre que aportó sus motores a pilotos de la talla de Norberto Fontana, Juan María Traverso, José Luis Di Palma, Ernesto Bessone, Claudio Bisceglia, Luis Minervino y Pablo Soto entre otros.
- ¿Es especial en su vida este reconocimiento?
- Me emocioné como pocas veces. Siento orgullo por los jóvenes que tiene el país porque el futuro está asegurado. Da gusto y esperanza. Uno que ya es grande sólo recibe quejas de las condiciones en la que se encuentra la Argentina, pero con esta clase de chicos se podrá salir adelante.
- ¿Qué significa que la Escuela Industrial se haya acordado de su trayectoria?
- Me llenó de orgullo, no en lo personal sino de la sociedad de Olavarría y de los docentes de la escuela que alcanzaron un proyecto con mucho sacrificio y con las ganas que hacen falta para llegar a los logros.
Me homenajearon de más. Creo que debería haber sido compartido (el nombre del laboratorio) con todos los que participaron en el proyecto. Soy un simple referente por una condición pública; mi granito de arena fue el más chico de todos.
- ¿Y qué recuerdo tiene de Olavarría?
- Los mejores. Es el lugar donde más victorias conseguimos con Roberto Mouras. Digamos que fue el escenario que más nos costó ganar por primera vez, porque siempre Olavarría aparecía como un obstáculo invencible dado que ganaban los Ford. Un día empezamos a ganar y la paliza se la dimos nosotros.
- ¿Qué opina del automovilismo actual?
- Es distinto a todas las épocas. Hoy es profesional, demasiado competitivo con estructuras, pilotos y equipos en las mismas condiciones para ganar; entonces las carreras son despiadadas y se alejan de lo deportivo que fueron. Esa es la parte negativa. En lo profesional la técnica ha crecido, pero añoro lo amateur que éramos hace 20 años.
